Cómo cambiar una cultura corporativa

La planificación y la organización son factores importantes para que la organización empresarial logre los resultados deseados. Cuando los resultados no se ajustan al plan y la empresa no se desempeña satisfactoriamente, es necesario realizar una evaluación para identificar qué necesita mejorar y eso incluye la cultura corporativa . Pero, ¿cómo promover un cambio en la cultura corporativa de una manera saludable? Para aprender más sobre este tema, ¡sigue leyendo! 

Después de todo, ¿qué es la cultura empresarial? 

La cultura de una organización está formada por sus valores y creencias que se reflejan en la forma en que establece sus relaciones y tipos de gestión, así como todo lo que impregna su universo conductual.

Dado que la cultura está arraigada, cambiarla puede ser un proceso muy difícil, pero no imposible. Es como deshacerse de los hábitos de vida que han estado con nosotros durante mucho tiempo, en los que el paso más complicado es precisamente ver errores y abrirse a los cambios.

El proceso de desconexión de los valores y comportamientos para establecer una nueva cultura es bastante delicado y necesita el apoyo de alguien que pueda ver la situación como un observador externo. En este sentido, los profesionales de Coaching tienen mucho que ofrecer, ya que cuentan con capacitación específica para evaluar, diagnosticar y presentar soluciones en el campo de la cultura corporativa.

Para efectuar el proceso de cambio, es necesario comprender que la cultura se mantiene viva a través de reglas y regulaciones tangibles y mitos e historias intangibles. Por lo tanto, su cambio involucra conceptos humanos profundos, capaces de producir reacciones emocionales que pueden desmotivar a los empleados. Los profesionales de coaching están preparados para evitar este tipo de situaciones, porque sus estrategias siempre se centran en preservar el bienestar de los empleados.

En esta perspectiva, el cambio se produce a través de la elaboración de un nuevo contexto en el que las personas tienen las actitudes y comportamientos esperados para garantizar los resultados necesarios. El capital humano debe ser valorado y la forma en que se verán afectados por cada proceso de reestructuración previamente identificado, a fin de obtener una estrategia que evite una situación de desmotivación masiva.

Los empleados deben comprender y estar adecuadamente informados sobre los objetivos de reestructuración. Este proceso implica incentivos intangibles para que las personas se identifiquen con los objetivos de la empresa. Cambiar las estructuras y sistemas formales, como las bonificaciones financieras y otros beneficios, incluso puede ayudar a cambiar los comportamientos, pero no pueden, de forma aislada, promover los objetivos deseados. Solo la conciencia de los empleados sobre los beneficios que se verificará a partir del cambio en los valores y creencias que les permitirá asumir efectivamente este compromiso.

Valorar el capital humano es esencial para cambiar la cultura corporativa

Como habrás notado, cambiar la cultura corporativa es un procedimiento que requiere principalmente el compromiso del capital humano de la compañía. Cuando tiene éxito, resulta en empleados que desean promover el cambio y no que se ven obligados a seguir ciertos comportamientos y actitudes en detrimento de aquellos a los que estaban acostumbrados, sin siquiera entender por qué.

Al cambiar la cultura corporativa, es necesario considerar los impactos cognitivos, es decir, proporcionar a los empleados una comprensión adecuada de la reestructuración propuesta, e invertir en acciones que promuevan la motivación de los empleados, para que quieran participar en este proceso.

Para establecer esta conciencia, simplemente dar conferencias explicativas, detallando las necesidades y objetivos de la reestructuración, no será suficiente. Estos eventos deben complementar las actividades que llevan a las personas a experimentar situaciones para que entiendan en la práctica por qué necesitan ser cambiadas.

Además, la innovación debería comenzar a ser parte de la jornada laboral, de modo que los empleados se sientan seguros con respecto a las noticias que se están implementando. Proporcionar horarios más flexibles, invertir en espacios de descanso, entre otras acciones del tipo, son algunas formas de implantar este sentimiento en la empresa.

Análisis de la política institucional para realizar los cambios necesarios.

Aunque comenzamos abordando la importancia de valorar el capital humano para cambiar la cultura corporativa, este es solo un paso en el proceso de esta reestructuración. Para que esto y otros sean posibles, será necesario hacer un análisis detallado de la política institucional actual. Para esto, es necesario responder tres preguntas básicas:

1 – ¿Cuál es el problema?

La cultura de una empresa siempre se extiende de mayor a menor. Por lo tanto, el problema puede estar en el liderazgo. Los líderes que no reconocen sus fallas deben ser reemplazados, ya que representan los mayores obstáculos para el cambio.

2 – ¿Qué causa que el problema persista?

Los malos líderes generalmente realizan sus tareas de manera individualista y ocupan sus posiciones de manera autoritaria e imponente. Por lo tanto, se mejora este comportamiento o se cambia el líder (que, en este caso, ni siquiera merecería recibir ese título).

3 – ¿Cómo resolverlo?

Reemplazar a un líder o transformar su comportamiento no es una tarea fácil. Ahí es donde entra el papel de los entrenadores profesionales.

La compañía también debe evaluar sus posturas, asegurándose de que permanezcan actualizadas y en línea con los requisitos del mercado. Hoy, por ejemplo, es muy importante que las organizaciones estén comprometidas con el medio ambiente, y cualquier agresión contra la naturaleza, además de ser un delito, compromete la relación con el consumidor.

Intente verificar qué comportamientos deben estimularse en el entorno laboral para que la empresa logre los resultados deseados. Para esto, se debe evaluar la estructura personal de cada equipo, identificando las fortalezas de los empleados que los componen. Este análisis debe llevarse a cabo con la ayuda de los líderes directos, para que puedan promover una reestructuración en cada área, haciendo un mejor uso de los talentos de los empleados en apoyo de los objetivos de la empresa.

¿Puede el Coaching contribuir a cambiar la cultura corporativa? 

El coaching de capacitación es la mejor forma de diagnosticar todo comportamiento obsoleto o inapropiado, realineando la empresa para que mejore su desempeño en los ámbitos financiero y humano, cualitativo y cuantitativo. A través de entrenamientos y entrenamientos de Coaching es posible desarrollar habilidades que marcarán una diferencia en la cultura empresarial, tales como: 

  • Negociación
  • Comunicación efectiva
  • Empatía
  • Escuchando en esencia
  • Proactividad
  • Liderazgo
  • Planificación estratégica
  • Mejores relaciones interpersonales

Para obtener más información sobre la capacitación en Coaching,  IBC es la única escuela de Coaching en el país con certificación ISO 9001, que da fe de la calidad de su capacitación y la efectividad de su metodología de enseñanza.