Sociedad anónima – SA

La compañía de responsabilidad limitada es un tipo de compañía incorporada en una compañía, en la cual su capital se divide en acciones . También puede ser conocido por los acrónimos SA, S / A o SA, además de ser designado como una empresa, que contiene su abreviatura como “Cia”.

En esta empresa, la responsabilidad de cada accionista se limita al capital de sus acciones, pero difiere de las Sociedades Empresárias Limitada (Ltda) en las que existe la presencia de socios que comparten el capital en cuotas.

Las sociedades anónimas en Brasil se rigen por la Ley de Sociedades de Brasil No. 6.404 de 1976.

Tipos de corporaciones

Existen dos tipos de SA, según cómo se gestione el capital en la empresa:

Corporación pública

Este es el tipo de empresa en la que las acciones se negocian libremente, en la Bolsa de Valores o en el mostrador, fuera de la bolsa de valores.

Además de las acciones, una empresa abierta puede negociar valores como obligaciones, otra forma de atraer capital extranjero para inversiones.

Corporación Privada

Este es el tipo de compañía en la que las acciones no se negocian en la bolsa de valores o en el mostrador, lo que constituye una compañía en la que las acciones apenas se venden.

Por lo general, la negociación de acciones en una SA cerrada se lleva a cabo entre socios y accionistas cercanos a la administración de la compañía.

En cualquier tipo, la corporación es siempre un emprendedor, a diferencia de las sociedades simples, por ejemplo, en las que se realizan actividades intelectuales.

Diferencia entre la compañía de responsabilidad limitada y la compañía de responsabilidad limitada

La Sociedade Empresarial Limitada (Ltda) es un tipo de empresa en la que el capital se divide en cuotas, proporcionales a la inversión de cada socio, mientras que una SA tiene su capital dividido en acciones.

Por esta razón, las compañías de responsabilidad limitada se conocen como una Compañía de Responsabilidad Limitada, en la cual el capital y el control de la compañía se divide en proporción a cada socio.

En el caso de las acciones, la división se realiza según su precio de emisión, que racionaliza el capital en varias partes.

Además, las sociedades anónimas tienen una gestión más fragmentada debido a una presencia menos significativa de accionistas, en comparación con los socios de las sociedades anónimas.