Incorporación

Desarrollo inmobiliario

La incorporación es la actividad cuyo objetivo es promover y llevar a cabo la construcción de proyectos inmobiliarios formados por unidades autónomas, de conformidad con la Ley Federal Nº 4.591 / 64 , conocida como la Ley de Incorporaciones.

El propósito de la fusión es regularizar cada una de estas unidades con la oficina de registro de bienes raíces, haciendo que el terreno anterior se convierta en una empresa fraccional, incorporando el edificio que se construirá allí. La incorporación comienza a hacer que los apartamentos, espacios de estacionamiento, áreas comunes, etc. existan legalmente, formando un condominio. Para las unidades que se comercializarán, es obligatorio que la incorporación se realice de antemano.

Diferencia entre incorporación, desarrollador y empresa constructora.

La incorporación es la actividad legal que permite la regularización de la empresa con el notario.

El desarrollador es responsable de este negocio y puede ser una persona física o jurídica. Es la empresa que lleva a cabo la incorporación , que divide legalmente la construcción en unidades autónomas, y antes de eso aún realiza el estudio de factibilidad del trabajo y la compra del terreno, entre otras funciones relevantes para la planificación y regularización de una empresa. Es el desarrollador con el que el comprador debe contactar, tanto en el momento de la compra como en caso de cualquier problema en el contrato.

La empresa constructora va a ejecutar el trabajo. Puede ser un contratista del desarrollador o, en la mayoría de los casos, la misma entidad legal. La empresa constructora es responsable de erigir el condominio dentro de las especificaciones y el memorial descriptivo contenido en la incorporación, y es responsable de cualquier artículo fuera de las normas, reparaciones y cualquier otra cosa relacionada con el trabajo.